“The Beast” 100cc Hangar 9

Pues aquí teneis otro de los aviones que ocupan mi hangar. En este caso se trata del Biplano “The Beast” comercializado por Hangar 9 y diseñado por el reconocido piloto Quique Somenzini.

Este biplano es una versión para 100cc con una envergadura de 2260 mm y un peso final estimado ,según fabricante, de 12 a 13 Kg.

El principal motivo de esta adquisición fue la necesidad de familiarizarme con el vuelo de los biplanos acrobáticos, antes de poner en el aire el Challenger Prometheus 50%.

En este avión monto un motor TMM-106cc con escapes pitts y hélice Vess 27-B. Decir de esta combinación que es brutal para este modelo, pues tenemos una potencia más que suficiente. Las trepadas se hacen interminables y la respuesta del motor no decae en ningún momento.

En este caso los servos equipados son los Hitec 5955-TG de 25 kg de torque. Estos servos vienen de mi difunto Extra 300 100cc y se han portado muy pero que muy bien hasta hoy ;)

Las superficies de mando del “The Beast” son muy grandes y eficientes y proporcionan unos ángulos muy generosos que son ideales para el vuelo 3D mas agresivo.

La gestión electronica es procesada ,una vez más, por una centralita PowerBox Evolution; de la que podemos añadir poco ,pues todos sabemos de los buenos resultados y la facilidad de uso de estos productos.

Las baterias utilizadas en esta ocasión son las PowerBox de 2800 mAh. con sus soportes rápidos que son comodísimos a la hora de la sustitución de las mismas.

El comandante de esta nave es un piloto de Red Aero Rc. Son muñecos fabricados en estados unidos con un acabado excelente, un realismo fuera de lo común y un peso muy reducido. En este caso el piloto esta fijado sobre el propio servo de dirección y se mueve al aplicar mando, detalle que gusta mucho al público ;)


En el apartado del vuelo sólo puedo hablar maravillas. El primer vuelo da unas sensaciones buenísimas. Desde el primer despegue te sientes super cómodo con él; es muy dócil y obediente a los mandos y conforme le vas cogiendo la mano vas descubriendo a la bestia, como bien indica su nombre. Sinceramente es un avión que merece mucho la pena tener pues combina lo exótico de un biplano con la agilidad de cualquier monoplano.

Muy destacable el vuelo en harrier que es tremendamente estable, con bajadas totalmente verticales. También las barrenas positivas se hacen preciosas al verlo rotar sobre su propio eje.

El estacionario es muy sencillo con el “The Beast” y muy fácil de frenar con sus dos alas.

 

 

 

 

 

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